
Entrevistamos a Mónica Esteban Amate, Directora de Asesoría ASETRA, Graduada Social y Abogada, con más de 30 años de experiencia en el asesoramiento a empresas. A lo largo de su trayectoria ha trabajado en los ámbitos laboral, fiscal y jurídico, especializándose en la interconexión entre ellos. En los últimos años, junto al equipo de ASETRA, ha centrado sus esfuerzos en la digitalización, la optimización de procesos, el desarrollo tecnológico y una comunicación cada vez más eficaz y cercana con el cliente.
¿Cuál dirías que es para ti el principal reto al que te encuentras en tu día a día?
Ha cambiado mucho el asesoramiento en los últimos años. Las necesidades de los clientes han variado, las peticiones de las Administraciones se han incrementado, la sociedad ya no es la misma… y todo ello se refleja en nuestro sector.
Estamos en un proceso de cambio y de adaptación a la era de la transformación digital, pero donde ponemos en valor la importancia de las personas. Y esto para mí es el reto de nuestro día a día: encontrar el equilibrio entre el mundo tecnológico y el humano.
Queremos implantar nuevos procesos, nuevas aplicaciones, nuevos sistemas de trabajo, y todo ello tiene un efecto directo en las personas.
Las transformaciones tecnológicas de los despachos son necesarias, pues nos permite adaptar nuestro sector, de base muy tradicional, a la de la información inmediata que caracteriza la época en la que vivimos. Esto supone un gran cambio tanto para clientes como para el equipo que integra el despacho.
El cliente ve cómo nuestro sistema de comunicación es distinto, apostando por un sistema de conexión y comunicación 24/7 mediante el uso de plataformas digitales. Hacer ver las ventajas de este sistema no puede perjudicar la imagen personal y cercana del despacho.
En cuanto al equipo, los cambios en los sistemas de trabajo son un reto. La aversión al cambio debe combatirse con los beneficios que dichos cambios aportan. La reducción del estrés que sufrimos en esta profesión se puede combatir con la automatización de procesos, que nos permite eliminar trabajos tediosos de poco valor profesional, así como la reducción de errores involuntarios. Todo ello acaba influyendo en la salud mental de las personas trabajadoras, lo que nos permite conseguir una vida laboral más satisfactoria.
En todo esto se centra el reto que ahora observamos en los despachos: en llegar al equilibrio entre la implantación de procesos tecnológicos con el objetivo de cuidar a las personas, y con la finalidad de conseguir un clima laboral satisfactorio sin perder de vista la rentabilidad de la empresa.
Aparte del uso de la tecnología, ¿qué otros aspectos son importantes en tu despacho para incrementar la rentabilidad?
La gestión de las personas es clave para conseguir incrementar la rentabilidad del despacho.
Es evidente que la tecnología nos permite desarrollar nuestro trabajo de una manera más ágil, más cómoda, más fiable… pero la tecnología debe estar guiada por las personas, y para ello necesitamos incorporar y mantener el talento dentro de nuestros despachos.
Al igual que los software y los equipos deben actualizarse, nosotros también debemos hacerlo. Por ello, debemos contemplar la formación constante de las personas que integran nuestro despacho.
Competimos en un sector poco atractivo para las personas jóvenes. La media de edad de los despachos es elevada, por lo que tenemos que poner el foco en captar talento y mantenerlo. Esto se traduce en la prioridad de gestionar el talento. Mantener una plantilla formada y adaptada a los cambios normativos, a las necesidades de los clientes y a la transformación de la sociedad, nos convierte en un despacho estable que nos permitirá asegurar nuestra rentabilidad.
¿Cuál crees que es el papel del despacho profesional en la digitalización de la pyme en España?
Papel imprescindible, vital, y necesario al 100%.
Nuestro tejido empresarial está formado principalmente por pymes que no tienen integrado departamentos de administración, financieros o legales dentro de su estructura empresarial. Esto hace que necesiten estar actualizados constantemente por medios externos de comunicación directa, cercana y fiable. Nosotros, los despachos profesionales, somos esa fuente de información para ellos, y ahora nos convertimos también en fuente de formación.
En ASETRA llevamos años trabajando para poder informar y formar a nuestros clientes, según sus necesidades, y adaptarles a los cambios necesarios de digitalización de sus empresas.
Más allá de las reuniones necesarias para hablar de sus empresas, su información económica o solventar posibles situaciones conflictivas dentro de su estructura, anualmente celebramos sesiones presenciales donde informamos de los cambios normativos y las necesarias adaptaciones tecnológicas para poder abordarlos. Adicionalmente a esto, les ayudamos a implantar soluciones informáticas para su gestión administrativa, y les facilitamos la formación necesaria para que puedan adaptarse a estos nuevos medios.
Los despachos profesionales conocemos las necesidades de las empresas, detectamos sus carencias y les ayudamos a cubrirlas.
Teniendo en cuenta tu trayectoria en el sector, ¿qué consejo le darías a alguien que está empezando en esta profesión y aspira a crecer profesionalmente?
Que se lo piense dos veces jeje (es broma)
Es un sector apasionante y gratificante profesionalmente, y aunque es de apariencia tradicional, está en constante evolución y desarrollo. Es muy amplio y difícilmente abarcable, por lo que mi consejo es: “Rodéate de personas apasionadas por su trabajo, confía en ellas, gestiona ese talento y permíteles desarrollarlo al máximo posible… acabarás amando tu trabajo y disfrutando de él igual que el equipo que te rodea”
¿Qué es para ti un despacho de la Generación Accountex?
Un despacho en la Generación Accountex es aquel despacho que reconoce como aspecto vital para su funcionamiento la tecnología, pero donde las personas son su alma. Son despachos transformados en su sistema de trabajo, en su organización, en la comunicación con el cliente, en la determinación de sus prioridades.
El despacho profesional que conocíamos antes de la Generación Accountex, de corte tradicional, se organizaba con una estructura jerárquica muy marcada, con el foco puesto en la atención al cliente en cuanto a la gestión y tramitación de documentación y el cumplimiento de las obligaciones legales, donde la vista se fijaba en la confección de nóminas, contabilidades y gestión de impuestos.
Esto ha ido evolucionando poco a poco, y con la Generación Accountex los despachos profesionales hemos girado 180º (o andamos en ello), organizándonos mediante estructuras más horizontales donde potenciamos el talento, favorecemos la iniciativa y desarrollamos proyectos participativos. En estos despachos la atención al cliente sigue siendo prioritaria, pero no como meros gestores o tramitadores, sino como asesores 360º, donde guiamos a nuestros clientes a adaptarse a los cambios necesarios que tanto las administraciones como la sociedad van requiriendo. Dejamos de ser su gestor para ser socio, su aliado o su acompañante en el camino empresarial. En los despachos de la Generación Accountex ponemos en valor la tecnología unida al talento humano, a la visión conjunta de los equipos, la integración de las generaciones trabajando juntas, absorbiendo las ganas de aprender y la iniciativa del personal más joven en unión de la experiencia de las generaciones con mayor trayectoria en el sector.
La Generación Accountex potencia los despachos en lo que todo suma y todo aporta, donde el movimiento y el crecimiento es continuo, donde la adaptación a los nuevos medios se convierte en un reto que se aborda con ilusión y con la red de seguridad de estar acompañados de iniciativa y talento.



