La IA Generativa ya está en los despachos, ¿pero quién mide su valor?


La conversación sobre la inteligencia artificial generativa (GenAI) en el sector profesional ha pasado de ser una “revolución” disruptiva a una “evolución” constante. El uso de estas herramientas ya no es una hipótesis futura; es una realidad diaria para muchos.

Un reciente e revelador informe de Thomson Reuters, el “2025 Generative AI in Professional Services Report”, pone cifras a esta transformación. Y desde Maite.ai, podemos confirmar que los patrones que revela el estudio son exactamente los que observamos en nuestro día a día con despachos, abogados y departamentos fiscales.

La conclusión es clara: la adopción individual ha despegado, pero la integración estratégica y la medición del valor real siguen siendo la gran asignatura pendiente.

El Despertar del Sector Fiscal
Si 2024 fue el año de la curiosidad, 2025 es el año de la adopción. El sector fiscal y contable, a menudo visto como más cauto, ha protagonizado el mayor salto en confianza hacia la GenAI.

El informe muestra un cambio drástico en la mentalidad:

El porcentaje de profesionales en firmas fiscales que cree que la GenAI debe usarse en su trabajo se disparó del 52% al 71% en solo un año.

En los departamentos fiscales corporativos, el salto fue igualmente impresionante: del 60% al 75%.

Los profesionales están superando la duda inicial y se sienten más “entusiasmados” y “esperanzados”. ¿El motivo? Ven un camino claro para automatizar tareas rutinarias, liberar tiempo para trabajos de mayor valor y, en definitiva, aumentar la eficiencia.

La Brecha Estratégica: Usar no es Integrar
Sin embargo, aquí es donde el informe destapa la gran paradoja. Mientras los profesionales usan herramientas a título individual (casi la mitad usa herramientas públicas como ChatGPT), las organizaciones fallan estrepitosamente en construir un marco estratégico a su alrededor.

Este es el vacío que define al mercado actual:

Falta de Gobernanza: El dato es alarmante. El 70% de las firmas fiscales admite no tener ninguna política (ni específica de IA ni general) que guíe el uso de la GenAI. Esto representa un riesgo enorme en materia de seguridad de datos y calidad del output.

Falta de Formación: No se puede esperar que un equipo sea eficiente con una herramienta que no sabe usar. Casi dos tercios (64%) de todos los profesionales encuestados afirman no haber recibido ninguna formación sobre GenAI en su trabajo.

Falta de Medición: Aquí está el núcleo del problema. ¿Cómo se define el éxito? El informe revela que una mayoría (59%) de las organizaciones no está midiendo el retorno de la inversión (ROI) de la GenAI.

La Desconexión Total con el Cliente
Esta falta de estrategia interna se traduce directamente en una peligrosa desconexión con el cliente. El informe destaca una falta de comunicación total:

Los clientes no saben: El 59% de los clientes de firmas fiscales admite que “no sabe” si sus asesores están usando GenAI o no.

Las firmas no preguntan: El 82% de esos mismos clientes corporativos “no sabe” si ha dado alguna directriz a sus firmas sobre el uso (o no uso) de la GenAI en sus proyectos o RFPs.

Estamos en un escenario donde los clientes quieren que sus firmas usen GenAI para ser más eficientes, pero no tienen visibilidad alguna sobre cómo se está haciendo, qué riesgos se están asumiendo o qué valor se está generando.

La Siguiente Etapa: Del Uso al Valor
La adopción de la GenAI es inevitable; el 95% de los profesionales cree que será central en su flujo de trabajo en los próximos cinco años.

El reto para los despachos y asesorías en 2025 no es decidir si usar GenAI, sino cómo capitalizarla. La próxima etapa de esta evolución pasa por cerrar la brecha estratégica: implementar la gobernanza, la formación y, sobre todo, las herramientas.